Un dia después del cierre de las jornadas de
Expomanga, os traigo esta primera parte de la entrevista que pude realizar en
Abril a Emilio Gonzalo, director de la Asociación Española
de Amigos del Cómic, organizadores tanto de Expomanga y Expocómic. Conocer a Emilio
es una de las ventajas de asistir a este tipo de eventos y ya hemos podido
coincidir en varias ciudades españolas donde concurre nuestro amor al mundo del
cómic y a este tipo de eventos. La entrevista se realizó en su despacho, en el
que su pasión queda reflejada
1. ¿De dónde nace tu afición por el cómic? ¿Cuáles son los primeros cómics o etapas que recuerdas?
Pues a ver, lo de la afición al mundo del cómic, yo creo que casi ninguno podemos recordar exactamente un momento puntual en el que inicias tu afición. Yo lo recuerdo de toda la vida. Mi hijo Samuel tiene cuatro años y yo creo que le llevo leyendo cuentos y cómic desde que tenía dos años. Creo que mi afición es muy parecida. Mi padre también me contaba cuentos, el tenia mucha afición a la lectura, así que cuando él se compraba novelas o libros, siempre me llevaba también al quiosco y aunque yo no sabía leer, yo me compraba un tebeo, fuese del tipo que fuese. En aquella época era más del tipo de Tíovivo, Super Pulgarcito, Mortadelo… pero luego enseguida llegó lo que a mí más me abrió los ojos, que fue Flash Gordon. Para mí, fue una súper revelación. Yo puedo decir que cuando Buru Lan publicó Flash Gordon, en el 73 o 75, me fascinó y a partir de ese momento ya no dejé de leer cómic. Ya lo hacia anteriormente, pero ahora de una manera mas compulsiva. Aquel mundo de Ciencia Ficción que se abría ante mis ojos, aquellas naves, aquel tipo de héroe… Además, primero conocí a Flash Gordon, y luego al Príncipe Valiente, digamos que son los dos grandes, que para mi siguen siéndolo, y con los pocos años que yo tenia en aquella época, me impresionaron y me siguen impresionando, eso no ha cambiado.
2. ¿Cuándo decides dedicar tus esfuerzos al mundo del cómic?
Como bien sabes, soy asesor fiscal, que es una carrera aburrida y bastante tediosa y compagino ese trabajo, que puede ser en algunos momentos aburrido y técnico, con el mundo del cómic. La afición al mundo del cómic, empieza leyendo cuando era súper pequeño, pero ya con dieciséis o diecisiete años (esta es la faceta que conoce menos gente) yo intente dibujar y hacer fanzines. Tenemos el premio al mejor fanzine de la Semana de la Historieta (o las Jornadas de la Historieta) del año ochenta y poco, cuando se hacia en el Palacio de Congresos; y luego en la Jornada de la Historieta que se hizo en el San Mateo. Entonces, nosotros ya hacíamos fanzines, siendo muy jovencitos. Estuvimos haciéndolo bastante tiempo y luego pasé una época complicada en mi vida, no abandoné el mundo del cómic, pero sí la parte activa. Y hace diez años, volví a retomar el cómic con fuerza, dirigiendo el Salón del Cómic de Madrid. No pienso abandonar hasta que no llegue el relevo generacional, que espero que llegue pronto, porque yo ya formo parte de la historia ancestral del mundo del cómic y creo que hay que dar paso a la gente de entre veinte y treinta años para participar y dirigir estos eventos.
3. ¿Puedes explicar a los lectores en qué consiste la Asociación de amigos del cómic?
Detrás de Expocómic hay mucho más de lo que se ve. Detrás de Expocómic hay un grupo de amigos, de amantes del mundo del cómic, que dedicamos parte de nuestro esfuerzo y le quitamos tiempo a nuestro trabajo, nuestras familias y nuestro descanso, para sacar adelante un salón en el que nos divirtamos todos. No tenemos ningún tipo de apoyo institucional, no tenemos financiación ni publica ni privada. La única ayuda que tenemos, escasa pero de agradecer, es la de Casa Sefarad Israel, que colabora con nosotros desde hace bastantes años, y también Casa de America, que desde hace unos años esta echándonos una mano. El Ministerio de Cultura y la Dirección General del Libro, han colaborado económicamente este año, ya ni siquiera con un 2% y los años anteriores, nunca ha superado el 5% de la financiación de Expocómic. Digamos que es un apoyo simbólico, que también es de agradecer, pero que desde luego no nos ayuda a llevar el evento. Por lo demás, somos un grupo de aproximadamente cuarenta o cincuenta personas las que colaboramos en el Expocómic habitualmente, aunque en el comité de gestión no llegamos a diez, en torno a diez personas durante todo el año intentamos llevar esto, pero ya te digo que sacamos el tiempo de donde podemos. Ahora estamos en la gestoría en la que yo trabajo y le estamos quitando tiempo al trabajo que yo debería estar haciendo, con el que yo vivo y pago la hipoteca de mi casa.
4. ¿Y tu labor dentro de la Asociación?
Pues si hay que hacer cajas, hago cajas; si hay que limpiar el pabellón, limpio el pabellón; si hay que pelearse con alguna institución, me peleo. La verdad es que toda la gente que forma parte de la asociación y todas las personas que están en la gestión de Expocómic y Expomanga hacemos un poco de todo… Tenemos algunos cargos bien definidos, yo soy el director, porque al final la responsabilidad final de todo es mía, pero todos nos remangamos los pantalones y la camisa y nos ponemos a hacer lo que haya que hacer; todo el mundo colabora, tanto en la redacción de artículos como en la confección de todo tipo de cosas, carga, descarga, montaje, gestión de instituciones, colaboraciones de cualquier tipo… O sea, que todos hacemos lo que podemos, porque es la única manera de salir adelante en un proyecto como este. No podemos delimitarlo a: “yo soy el director, y solamente hablo con grandes directivos, y no cargo cajas o no me voy al taller de enmarcado para ver qué enmarcamos y qué no enmarcamos”. No, aquí todos lo tenemos que hacer todo. De hecho, esta mañana me han llegado los carteles de Expomanga, y ahora se los daré a la gente que los van a distribuir, pero yo ya he llevado varios a la Academia C10 para que los tengan allí. Así que hacemos un poco de todo, si tenemos que ser mensajeros lo somos, y si tenemos que ser mozos de almacén también lo somos, no pasa nada. Yo creo que lo que nos mueve es el amor al cómic, y vamos a seguir con ello.
5. ¿Limitáis vuestro trabajo al Expocómic y al Expomanga debido al esfuerzo que conlleva? ¿Tenéis alguna actividad externa?
Ahora mismo en la AACE se hace todo lo que puede por apoyar al mundo del cómic, puesto que es lo que nos mueve. El año pasado organizamos la carpa de la Comunidad de Madrid en la Feria del libro, hemos hecho varias exposiciones en el Matadero y en las Bibliotecas públicas. Nosotros durante el año siempre intentamos hacer el mayor número de actividades que podemos, aunque normalmente son limitadas por la financiación. Hay varias actividades que se realizan sin que nadie nos pague absolutamente nada, y eso depende mucho del tiempo y de la capacidad que tengamos. Ahora mismo estamos moviendo por doce municipios de la Comunidad de Madrid una exposición dentro de la programación de la red Ipinet, sobre el cómic contemporáneo español , la selección de cuarenta dibujantes españoles con una pequeña biografía de su obra, que está dando la vuelta por esos municipios. Como eso, este año tenemos planeado, en varios centros comerciales, algunas muestras del mundo del cómic, talleres y actividades. Pero bueno, hay que ir poco a poco, puesto que no somos una industria preparada para ello, no tenemos nadie que esté durante 48 horas al día promocionando, por eso no estamos preparados y no lo podemos hacer.
6. Los dos salones que gestionáis tienen dos funciones diferentes, puesto que el primero tienen más presencia los autores, mientras que el segundo las actividades y los concursos. ¿A nivel de gestión veis mucha diferencia en ambos?
Son totalmente diferentes. Expocómic es una actividad que requiere muchísimo trabajo de coordinación puesto que traemos de dentro y fuera de España más de cincuenta autores, con el problema que eso conlleva: alojamiento, billetes, encajar todo eso… Luego lleva muchas más exposiciones. Hay que tener un equilibrio entre todos los expositores: que haya un poco de merchandising, cómic antiguo, cómic nuevo, editoriales; y luego, todas las actividades que eso conlleva, como charlas de todas las facetas del mundo del cómic, desde el humorístico al infantil, pasando por lo más metido en el mundo del gafapasta, de los pijameros, de los otakus… Intentamos tocar todos los palos y que sea lo mas amplio posible. Eso lleva mucho trabajo y realmente el esfuerzo es muy grande. Expomanga es mucho mas dinámico, el público del Manga, los otakus, son muy activos. Muy, muy activos, y desde que nosotros iniciamos la apertura del año de Expomanga, ellos están bombardeándonos con miles de cosas que quieren hacer y miles de actividades. Yo creo que si solamente abriésemos el pabellón y los dejásemos entrar ya se lo pasarían estupendamente, pero no es el caso. Debemos canalizar un poco lo que queremos hacer, nosotros queremos darle mucha importancia, no solamente a algo que la gente a veces ve de una manera peyorativa, los concursos de karaoke, o de cosplay, que ellos se disfrazan y lo pasan bien. Es una manera de disfrutar del ocio y de una afición. Pero nosotros también queremos que la gente conozca la cultura oriental, la cultura de Japón, de China, de Corea, de Vietnam. Entonces, hacemos un esfuerzo lo mas amplio que podemos en colaborar con las embajadas y que ellos nos muestren con actividades su cultura y sus costumbres. Esa es la parte menos conocida de Expomanga, porque es lo que menos se ve. Lo que sale en televisión es siempre un par de chavales y un par de chicas disfrazados dando gritos o bailando, pero detrás de eso hay una labor mucho mas cultural que es la de intentar dar a conocer a todo el mundo la cultura oriental. Sigue siendo cómic, no debemos despreciarlo ni abandonarlo, pero parece que está un poco mal visto en algunos de los sectores del mundo de los tebeos. Yo creo que lo que hay que hacer es, igual que intentamos que los lectores de manga, no sean solo lectores de manga y lean superhéroes, cómic social o novela grafica, yo creo que también los que estamos en el otro lado (yo leo un poco de todo, pero es cierto que lo que mas leo es francobelga y español) , también nosotros tenemos que abrir las ventanas de nuestra casa y de nuestro propio cerebro para que entre el manga. Hay muchísimo manga, hay manga bueno, hay manga malo, hay manga muy interesante y hay manga muy sorprendente. Yo creo que todos tenemos que esforzarnos en eso, en conocer un poco todas las disciplinas y todas las variedades, tanto para el cómic puro y duro como para el manga, que no olvidemos, es lo mismo, un manga es un cómic, lo único que es una traducción y el formato que le dan en oriente, nada más.
7. En cuanto a los encuentros con autores, en Expomanga es mucho más difícil traer uno, ¿no es así?
Traer un autor a Expomanga es una pelea constante, porque los autores japoneses forman parte de una industria que está mucho más mecanizada que la americana. O sea, si dentro de la industria americana el autor o el dibujante, son los engranajes de un mecanismo gigantesco que además es imparable; en la industria japonesa es mucho mayor todavía. Ellos tienen unos periodos de trabajo intensísimos, un grupo de colaboradores y no tienen prácticamente tiempo libre, como toda la sociedad japonesa. Así que conseguir que un autor japonés tenga tiempo para venir a una convención europea es muy difícil, y sobre todo porque los que todos queremos que vengan son los autores consagrados y estos en Japón son multimillonarios. Tienen una fama enorme, es una pequeña industria en sí misma y cobran por derechos, por los juguetes que crean, las series de animación, las películas… Por todo. Y traer a un señor desde allí, supone que, o le financias un poquito con sus honorarios unas dietas muy altas, o en la mayoría de los casos no vienen. Conseguimos que vengan algunos, pero es realmente difícil. Piensa que hay muchos autores que por venir a una convención, estarían perdiendo de sus honorarios diez o quince mil euros. Se lo plantean muy seriamente, además vienen siempre con su pareja, sea del tipo que sea, más un editor. Y vienen siempre en primera clase, Business absoluta. El precio está rondando los diez mil euros solamente en traslados, más alojamientos, manutención, etc... Y nos someten a un interrogatorio exhaustivo de qué es lo que van a hacer y qué es lo que no van a hacer, qué van a comer, dónde van a comer, cuáles son sus horarios, qué visitas van a hacer, qué tiempo libre tienen… Nos someten a un tercer grado. Y yo entiendo que ellos lo hagan así, no nos importa, lo hacemos con sumo placer; pero claro, eso dificulta mucho que al final se lleguen a hacer las operaciones. Nosotros todos los años conseguimos que vengan diez o doce autores extranjeros, de Estados Unidos, Francia, Italia… y para traer un autor japonés, nos las vemos y nos las deseamos. Este año, espero que contemos con la visita de varios autores, dos ya seguro y otros dos pendientes de confirmación, pero vamos sudamos tinta china para que acudan a Expomanga.
8. ¿Como aficionado al cómic, influyen mucho tus gustos, o te has creado un ojo objetivo a la hora de elaborar el salón?
Hombre, intento ser lo mas objetivo que puedo, pero no lo consigo. Hay autores fetiches que tienes en el cerebro y que siempre estamos intentando que vengan. Yo con algunos ya lo he conseguido, por lo que me relajo, pero siguen quedándome varios por traer. Pero aun así, me puede mas la parte objetiva, yo hablo mucho con todo el equipo, con los libreros, con aficionados, para ver cuales son sus gustos y que es lo que quieren ellos recibir. Lo que quieren, esta clarísimo, son las grandes estrellas; pero claro, cuando te pones en contacto con ellos, su agenda esta a reventar, es casi imposible contar con ellos. Pero bueno, siempre intentamos que sea lo que quiere el publico, más que lo que yo quiero, porque si vinieran los autores que yo quiero, que son los que idolatro desde que era joven (y ya no soy tan joven como la mayoría de los grandes aficionados que tenemos), habría muchos que no se conocerían. Pero siempre traemos algún autor, alguna vieja gloria, que da alguna alegría a los nuevos lectores, porque no le conocían, le conocen y descubren que son grandes maestros. Y es que tenemos que intentar tener esa tan cacareada memoria histórica no solamente para lo que ocurrió en la sociedad, sino también para lo que ocurrió en el arte. En el Noveno Arte, parece que lo ultimo es lo que más pega, que son los mejores y los mas estupendos, pero no olvidemos que España ha sido (y sigue siendo) la cantera de artistas para medio mundo y que hemos creado escuela durante los años setenta y ochenta, con diferencia. El que consigamos traer a nuestros autores, o conseguir viejas glorias de Estados Unidos o de Francia, es siempre un placer. Uno de mis sueños era traer a Liberatore, el autor de Raxeros, y mucha gente me decía: “Joder, es que la gente ya no lo recuerda, ya no sabe quien es”, y sin embargo fue un éxito apabullante. Él lo pasó estupendamente, y el público, también.
9. Bueno ya acabas de responderme la siguiente pregunta, si has tenido oportunidad de conocer a alguno de tus autores fetiches
Pues si, y a parte de ese autor, hay algunos autores fetiche que al final se han convertido en amigos, a nivel de los españoles. Y sin duda, uno ha sido Carlos Giménez, al que admiro desde que empecé a leer sus primeras obras; y con el paso de los años y empiezas a tener contacto con él y resulta que finalmente somos vecinos de barrio y terminas tomando alguna cerveza que otra, cenando, yendo a su casa o el yendo a la tuya… pufff… Dices “es que estoy cenando con un mito social y artístico y además es amigo mio”. Entonces, eso al final se te queda grabado, y hay autores que se convierten en amigos, como lo de Carlos Giménez, poder decir, que Carlos Gimenez es amigo mío, me sorprende y si lo pensase, hace veinticinco años habría dicho que sería imposible lo de ir a cenar con él y que me cuente qué proyectos está haciendo y qué tiene pensado hacer en el futuro. Sinceramente, es algo apabullante.
10. ¿Qué parte del evento es la que mas disfrutas?
Hombre yo disfruto varios momentos. Uno de los mejores siempre es cuando inauguramos, cuando abrimos el telón, lo disfruto un montón. Ese momento en que la gente entra, descubren las exposiciones… Es un momento de disfrute personal y muy puntual. Yo lo que mas disfruto sin ninguna duda son las exposiciones puesto que para mi es muy importante ver la obra de grandes autores, el original a la vista y normalmente cuando realizamos las visitas guiadas con ellos, que puedas preguntarles qué estás viendo, que te cuenten una pequeña anécdota que ocurrió, esos pequeños detalles son mágicos. También tenemos los momentos de las firmas de autores, puesto que veo al aficionado muy ilusionado al conseguir un dibujo del autor amado durante todo el año, eso me produce también una cierta emoción. El premio Oso y el premio Madroño, cuando lo entregamos el sábado a las ocho de la tarde, a una institución que nos ha echado una mano (que normalmente es algo difícil de conseguir) me enorgullece mucho entregar ese premio y luego dárselo también a un gran autor que ha tenido toda una trayectoria, normalmente siempre suele emocionarnos, él se emociona y nosotros también. Y nada, luego todo eso tiene como colofón una cena a la que los aficionados no están invitados, pero que los autores disfrutan mucho, una cena de gala que hacemos el sábado por la noche, donde se juntan todos los invitados, charlan, se reencuentran, las nuevas promesas encuentran a las viejas glorias, las viejas glorias se reencuentran entre ellos y nosotros estamos en una nube. Son muchos los momentos emocionantes que tiene Expocómic y esos son algunos de ellos. El día a día, cuando encuentras a alguien que redescubre su afición, o encuentra a un autor perdido y charlan entren ellos, es mágico. Hay que estar allí para vivirlo y más desde nuestra perspectiva, que es algo que has creado tú, y cuando ocurren cosas bonitas, aunque no te ocurran a ti directamente, le ocurren al público para quien lo hemos creado.
Redacción y transcripción: Moisés Hassan
Corrección: Tomás Sendarrubias



2 opiniones:
Una entrevista super interesante tío. Me parece necesario dar a conocer la labor de la gente que monta los Salones y las dificultades que conlleva (y más un salón como Expocómic), que enseguida se nos llena la boca para criticar pero tiene mucho mérito. No tardes mucho en publicar el resto de la entrevista!
Curiosa enrevista. A ver si te curras más del estilo colega.
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